jueves, 9 de noviembre de 2017

Gobierno viola derechos indígenas, denuncian ante la ONU


Jueves, 9 de Noviembre de 2017 12:06
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Leticia Ánimas Vargas
Huauchinango, Pue.- Miembros del Consejo Tiyat-Tlali denunciaron ante la Relatora Especial sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de la Organización de Naciones Unidas, las violaciones a los derechos humanos que se han cometido por la imposición de megaproyectos y le pidieron que conmine al Estado Mexicano a cumplir su obligación de respetarlos y garantizar su vigencia.
Para dar la bienvenida a la funcionaria del organismo internacional, Victoria Tauli-Corpuz, que realiza una visita oficial, los indígenas de la Sierra Norte de Puebla señalaron que tras la aprobación de la Reforma Energética se han incrementado los conflictos sociales especialmente en territorio de los pueblos originarios a los que se pretende despojar de sus bienes naturales.
A partir del 2011, precisaron, en la región se empezó a identificar una alta concentración de proyectos extractivos: “minería, hasta diciembre del 2016, la Secretaría de Economía había otorgado 189 títulos de concesiones mineras en la región, lo que equivale a 372 mil 408 hectáreas, la mayor parte de capital canadiense, de los cuales el más avanzado es el proyecto minero a cielo abierto de la canadiense Almaden Minerals en el municipio de Ixtacamaxtitlán”.
Apuntaron que también la minería no metálica ha causado fuertes impactos por la extracción de feldespatos en la región de Zacatlán por parte de la empresa Materias Primas de Ahuazotepec, filial de la empresa Belga, Sibelco.
Además las hidroeléctricas proyectadas en las cuencas de los ríos Zempoala, Ateno, Apulco y Ajajalpan, que cruzan la Sierra Norte de Puebla, suman 14 y se sabe que generarán energía para empresas privadas, “como es el caso del Proyecto Hidroeléctrico Puebla 1 que pretende generar electricidad para Walmart.
Mientras que al menos 35 municipios de la región, están amenazados por la extracción de hidrocarburos;  y se pretende construir obras complementarias como líneas de alta tensión o gasoductos como el instalado por la empresa Gasomex o el gasoducto “Tuxpan-Tula” a cargo de TransCanada y que transportará 886 millones de pies cúbicos diarios de gas extraído con fracking desde Texas, en los Estados Unidos.
Aunque reconocieron que los proyectos se encuentran en etapa inicial o de evaluación, si se concretan habrá un desplazamiento de los habitantes de los pueblos indígenas, además de devastación ambiental, social y cultural, y los únicos beneficiarios serán “empresahttp://municipiospuebla.mx/nota/2017-11-09/huauchinango/gobierno-viola-derechos-ind%C3%ADgenas-denuncian-ante-onus privadas, que no busca solventar las necesidades de las comunidades, sino seguir ensanchando sus bolsillos a costa de los campesinos e indígenas en esta región”.
Tras indicar que en la Sierra Norte hay un movimiento de resistencia pacífica a estos proyectos, denunciaron que la respuesta gubernamental y empresarial a la defensa de sus derechos ha sido la criminalización de los indígenas por ejercer su derecho al territorio y a la libre determinación, derechos reconocidos en la constitución mexicana y en tratados internacionales.
Por ello pidieron a la Relatora de la ONU su intervención y que recomiende al gobierno mexicano que cumpla con su obligación de respetar y proteger  los derechos de los pueblos indígenas amenazados por los proyectos de la industria extractiva.

viernes, 13 de octubre de 2017

Los Derechos de los Pueblos frente al poder empresarial en América Latina

Los Derechos de los Pueblos frente al poder empresarial en América Latina


-M4: Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero, 12/10/2017


La demanda por el control del poder que ejercen las empresas transnacionales a nivel global no es nuevo. Fue el tema del discurso de Salvador Allende ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 1972, a menos de un año de su muerte el 11 de septiembre de 1973, cuando el definitivo golpe militar implementó la dictadura de Pinochet, contando con Milton Friedman como consejero para asuntos económicos. Fue el inicio del Neoliberalismo en América Latina.
Desde 2014 está nuevamente en el horizonte de la ONU un proceso de elaboración, por sus Estados miembro, de un Tratado internacional jurídicamente vinculante sobre Transnacionales y otras empresas con respecto a los Derechos Humanos. Ahora, este proceso de negociación se desarrolla en un contexto de nueva ofensiva ultra neoliberal sobre los pueblos de nuestra América; de escalada de violencia sobre defensores y defensoras de los territorios y de la vida; de mayor concentración del poder del capital trasnacional para violar derechos humanos y cometer crímenes ambientales en todo el mundo, y de avance de la arquitectura de impunidad que construye muros de resguardo de las ganancias e intereses de las empresas transnacionales, a través de acuerdos de “libre” comercio y de protección de inversiones que atentan contra los derechos, la soberanía de los pueblos y las políticas públicas estatales.
Esta publicación presenta casos de violación sistémica y sistemática de los derechos humanos, ambientales y de pueblos afectados en ocho países de la Región. Son luchas vivas descritas por miembros de Amigos de la Tierra America Latina y el Caribe, de las cuales se extraen denuncias, enseñanzas desde las resistencias y propuestas concretas para avanzar, desde abajo, en la ley internacional sobre Derechos Humanos y para desmantelar el poder empresarial. Por estas propuestas estaremos movilizados desde el nivel local y nacional hasta el internacional, dándole seguimiento a las negociaciones de un nuevo instrumento vinculante, que empieza con un texto borrador en la mesa a partir de este año del 2017 en el ámbito del Grupo de Trabajo Intergubernamental del Consejo de Derechos Humanos de la Naciones Unidas.

La Tosepan continua con la edificación de albergues de bambú; ahora en Cuautomatitla

La Tosepan continua con la edificación de albergues de bambú; ahora en Cuautomatitla


-La Jornada, 13/10/2017


Ayer continuó la construcción de casas de bambú para refugio temporal de familias que vieron colapsarse sus viviendas por el sismo del 19 de septiembre. Esto ocurre ahora en el poblado de Santa Cruz Cuautomatitla, municipio de Tochimilco; las obras corren por cuenta de la iniciativa de ayuda Tamakepalis, liderada por la unión de cooperativas Tosepan Titataniske. Se instalan en predios donde los propietarios y brigadistas del Centro Universitario de Participación Social de la Universidad Autónoma de Puebla limpiaron los escombros a los que fueron reducidas sus casas, recibieron, en los soportes que previamente elaboraron, las varas –“latas”– de bambú que llegaron en los camiones de la organización serrana y que constituyen su estructura básica.

Dos equipos de cooperativistas de la Tosepan empezaron el miércoles desde muy temprano a cortar los tallos de la prodigiosa planta, a hacerle las “bocas de pescado” que les permiten integrarse mejor a las formas cilíndricas de los postes, a perforarlos, armarlos, meterles las varillas roscadas y luego las rondanas y tuercas… en fin, como obra de prestidigitación se elevaron en unas cuantas horas dos de las tres casas que esta misma semana quedarán listas para auxilio en esta dañada comunidad.

Tosepan en Cuautomatitla


Cuautomatitla –“lugar de tomatitos”– tiene unos mil habitantes y cerca de 130 viviendas familiares, 45 de las cuales tienen pérdida total y quizá unas 60 o 70 más, parciales. Está a 15.3 km del cráter del Popocatépetl y a 2 mil 400 metros de altura sobre el nivel del mar. Se presentan temperaturas mínimas de 1 grado centígrado de manera constante durante varios días. Eso ha obligado al equipo de Tamakepalis a proponer que los hermosos muros tejidos de las casas se recubran del barro que ha sobrado de los adobes que se desprendieron de las paredes; eso les dará mayor capacidad térmica. Hay otros grupos que hacen casas provisionales, los agrupamientos religiosos cristianos entre ellos, pero al ver las primeras casas de bambú, los pobladores ya se apuntaron a demandarlas y hasta emparejan predios y quieren echar piso de cemento para que la próxima sea la suya. Pero eso se resolverá en la asamblea del domingo próximo. Como debe ser. La Tosepan informó que sus cooperativistas están dispuestos a entregar gratuitamente 40 casas más, siempre y cuando la comunidad participe en todo el proceso de construcción, como hasta ahora ha ocurrido.

Pero el poblado tiene un serio problema, similar al de muchos otros de los asentados en la parte sur del volcán: los suelos son blandos y se afectaron por el severo temblor, aunque ya estaban en condición de peligro por la lluvia que los saturó este año. Estos pueblos requieren una revisión cuidadosa de expertos en mecánica de suelos, de geotécnicos, para determinar su condición como peligro. Muchos inmuebles se cayeron por estar al borde de barrancas o haberse deslizado junto a pequeños colapsos de los cerros, y los que quedaron en pie, como la misma presidencia auxiliar, como el reconstruido templo, están a pocos metros del talud principal, ya resentido. En la parte superior de la comunidad, que es un cerro picudo que debe alcanzar los 2 mil 600 metros de altura, hay grietas largas y profundas por las que se cuela el agua de lluvia de estos días. No es un buen síntoma. En las laderas de las barrancas se puede ver innumerables tubos de desagüe, cuyo incesante flujo abre brechas en la tierra que van debilitando más el cuerpo de tierra. Un increíble urdido de mangueras negras de media pulgada acompañan las curvas de los caminos hasta llegar a los huertos y las casas de cada familia. Rotas en diferentes tramos, contribuyen también a la saturación hídrica de suelos. Es decir, no es un asunto simple.


Tosepan en Cuautomatitla


Las brigadas de la Universidad Autónoma de Puebla, las del Centro Universitario de Participación Social, CUPS, y las del Centro Universitario para la de Prevención de Desastres Regionales, Cupreder, no han dejado de acompañar el proceso en esta y otras comunidades. Han hecho censos y evaluaciones, derribado casas arruinadas por el sismo, limpiado escombros, auxiliado a los serranos a levantar las casas de bambú; se han integrado con pobladores y autoridades para determinar el orden de quienes debes ser asistidos con las efímeras viviendas y les han hecho recomendaciones básicas para mitigar el riesgo; han volado el dron y recorrido barrancas, trazado los planos que Catastro no da, escrito una bitácora de acontecimientos.



La UAP parece, aquí y en muchos otros lados, aquella universidad del sismo de 1973, la de los Laboratorios Sociales de Enrique Cabrera, la de las brigadas para asistir a los afectados en la capital en 1985; la de 1995 al 98 diseñando y aplicando en el terreno el Plan de Preparativos de la Emergencia del Popocatépetl y su programa estrella, el “Por si acaso”; la de 1999, comandando un proceso de ayuda y evaluación frente a desastres nunca antes visto.